Por qué no debes hablar de tu producto en los primeros minutos
Existe un error crítico que se repite de lunes a viernes en muchas salas de juntas y videollamadas.
El presentador abre su pantalla, proyecta una diapositiva titulada:
“Nuestra compañía”
o
“Quiénes somos”
y gasta los primeros 10 a 15 minutos hablando de la historia de su empresa o de lo maravilloso que es su producto.
Este es el camino más rápido para que la audiencia abra el celular por debajo del escritorio y piense: “más de lo mismo”.
¿Por qué?
Porque te estás posicionando como el héroe de la historia.
Y eso es lo mismo que hace la mayoría.
El cambio de roles
A tu audiencia, ya sea tu jefe, tu equipo o un cliente potencial, no le importa en lo absoluto qué tan grandioso seas.
Les importa única y exclusivamente qué vas a hacer por ellos.
Cómo vas a resolver ese problema que les quita el sueño.
En la comunicación efectiva, tú no eres el protagonista de la película.
Es tu audiencia.
Ellos son el héroe.
Tú eres el guía.
Ellos son Luke Skywalker.
Tú eres Obi-Wan Kenobi.
Ellos son Rocky.
Tú eres el entrenador de Rocky.
Intentar venderte desde el inicio normalmente lleva a la inacción.
Entonces, ¿qué hacer?
Tus primeros diez minutos no deben ser para hablar de ti.
Debes dedicarlos por completo a describir el problema actual que tu audiencia está viviendo y en el que eres un experto resolviendo.
Debes estructurar tu apertura mostrando autoridad a través del éxito de tu héroe.
Intenta probar algo como esto en tu introducción:
El trimestre pasado, tres plantas de manufactura de la región tenían un problema crítico:
Perdían hasta un 15% de eficiencia en sus líneas debido a reportes manuales retrasados.
Tras trabajar con nosotros e implementar un sistema de automatización a la medida, esas mismas empresas lograron reducir sus tiempos muertos y aumentaron su rentabilidad en un 12%.
Hoy les quiero mostrar el mapa exacto de cómo alcanzaron X y Y, para que evaluemos si podemos replicar esos mismos resultados en su operación.
¿Notas las diferencia?
No estás vendiendo tu producto.
Estás vendiendo los resultados que otros alcanzaron gracias a que trabajaron contigo.
Te posicionas como el guía que los llevó a lograr su meta.
Y allí logras que se sientan identificados con el problema.
Entonces la atención se multiplica.
Cambia el orden.
Describe el problema del héroe.
Posiciónate como el guía.
Mira cómo cambia la respuesta de tu audiencia en tu próxima reunión.
Si quieres saber cómo mantener la atención durante toda tu presentación, creé un ebook que puedes leer en 15 minutos y poner en práctica de inmediato.
Si ya tienes el ebook, nos encantaría saber cómo lo has puesto en práctica. Escríbenos a hola@presentaconimpacto.com, tu retro es muy valiosa.