Cómo limpiar tu voz antes de una junta importante

Estás a punto de pararte al frente de un grupo de personas en tu trabajo.

Das un trago de agua.

Aclaras la garganta.

Pero al empezar a hablar tu voz se escucha pastosa, seca.

Con un “chasquido” molesto de saliva que es perceptible.

Los nervios y el café de la mañana tienen un efecto secundario casi invisible.

Alteran la consistencia de tu saliva, la vuelven espesa.

Por más agua que tomes, la sensación de boca seca no desaparece.

Sabotea tu seguridad al hablar.

La mayoría intenta resolverlo con una pastilla de menta (que reseca aún más la garganta) o aclarando la voz con fuerza (lo que lastima las cuerdas vocales).

Los profesionales de la comunicación usan un truco mucho más rápido, natural y efectivo:

Un pedazo de manzana verde 5 minutos antes de presentar.

La ciencia detrás de este hack

No es magia, es pura química biológica.

La manzana verde tiene una alta concentración de ácido málico.

Cuando comes un trozo de manzana verde, el ácido actúa de forma inmediata en tu boca como un astringente natural:

  1. Corta la saliva espesa, elimina esa textura pastosa provocada por el café

  2. Estimula la salivación fluída, limpia las cuerdas vocales y las paredes de la boca

  3. Elimina el ruido innecesario, borra esos chasquidos incomodos que distraen a tu audiencia

¿Y no se puede con una manzana roja o amarilla?

Te ahorro el experimento, no funcionan.

Las manzanas rojas y amarillas son ricas en fructosa (azucar).

Al ser dulces, carecen del nivel de acidez necesario.

Generan el efecto contrario:

  • tu saliva se hará más espesa

  • te dejarán esa sensación pastosa en la garganta

La magia está en el golpe ácido de la manzana verde que actúa como un limpiador instantáneo.

¿Qué hacer si no hay una manzana verde cerca?

Un trago de agua tibia con unas gotas de limón natural sin azucar pueden rescatarte.

Aunque no sé si traer un limón en tu bolsa sea más fácil.

Ahora necesitas un cuchillo, y eso es peligroso, y…

Cómo aplicarlo a tu día a día en la oficina

No necesitas comerte la manzana ni atragantarte unos minutos antes.

Calma.

Ve preparado.

Llévate una manzana verde en tu lonchera de Bob Esponja.

Justo antes de que empiece esa junta, corta un cuarto (si tienes un cuchillo).

O simplemente dale un par de mordidas.

Asegúrate de pasar el jugo por toda tu boca.

Tu voz sonará limpia. clara y con un tono mucho más profesional desde el inicio.

Presentar con impacto no solo se trata de qué dices, sino de cómo preparas tu herramienta principal:

TU VOZ

Controlar los detalles técnicos es lo que separa a un presentador promedio de alguien que proyecta autoridad en la sala.

La próxima vez que vayas a presentar, deja el café a un lado.

Lo sé, es difícil.

No me imaginé nunca aconsejando a alguien hacer a un lado el café.

Dale unas buenas mordidas a tu manzana verde.

Ten a la mano una servilleta.

Limpieza ante todo.

Tu audiencia (y sus oídos) te lo van a agradecer.

Ahora que sabes cómo limpiar tu voz, sal a ganar.

Si quieres saber cómo mantener la atención durante toda tu presentación, creé un ebook que puedes leer en 15 minutos y poner en práctica de inmediato.

Si ya tienes el ebook, nos encantaría saber cómo lo has puesto en práctica. Escríbenos a hola@presentaconimpacto.com, tu retro es muy valiosa.

Siguiente
Siguiente

Por qué no debes hablar de tu producto en los primeros minutos